jueves 15 de mayo de 2008

Escalada en el Monte San Antón (1.973)





La espeleología desde sus inicios estuvo unida al montañismo. Por eso no ha sido raro que los espeleólogos aprendieran las técnicas de la escalada como complemento a su deporte. Era algo natural que, sin embargo, no solía pasar al revés: pocos montañeros -ó alpinistas, como se les llamaba- se introducían en nuestro mundo subterráneo.

Que yo sepa, ya en 1.969 miembros de nuestro grupo hacían prácticas de escalada en el Monte Coronado, muy cercano a nuestra ciudad. Personalmente yo empecé en 1.972 escalando en las paredes de El Chorro, en Ardales, hoy conocido lugar de encuentro de escaladores de todo el mundo.

Aquí traigo unas fotos realizadas en 1.973 en una salida al Monte San Antón. Me acompañaban mi hermano Manolo, Antonio Morales y otro muchacho cuyo nombre no recuerdo. Yo tenía un pequeño material consistente en una maza, un puñado de clavijas y algo de cuerda, así que siempre me avisaban cuando se salía a hacer unas prácticas. Desplegábamos una buena parafernalia al llegar a la pared, y escalábamos al más puro estilo "Gastón Rebuffat", del cual éramos fervientes admiradores.

lunes 21 de abril de 2008

Boda en La Pileta (29 septiembre 1.974)



En este blog de mis Memorias Subterráneas, no sería lógico que obviara una “salida a una cueva” de las que más marcaron mi vida. Me refiero, claro está, al día de mi boda celebrada en el Salón del Pez, en la Cueva de La Pileta, (Benaoján). Casarme en ese lugar tuvo su lógica, y no estuvo ligado a ningún capricho pasajero: desde hacía cinco años, todo mi tiempo libre andaba alrededor del mundo de la espeleología.

Mi atracción por el mundo subterráneo, y en particular por la Cueva de la Pileta, venía desde que con unos ocho años escuché el relato de mis primos, mayores que yo, que habían hecho una excursión en bici y en medio de una tormenta llegaron al cortijo de Los Bullón, guardas de la Pileta, Allí fueron acogidos con todo cariño, dándoles un techo donde cobijarse. Yo escuchaba esa historia y me imaginaba aquel remoto lugar al que mis primos llegaron después de recorrer kilómetros por un camino de tierra que serpenteaba entre un impresionante canchal de piedras calizas.

Mi abuelo, que había visitado la cueva antes de que estuviesen tallados los escalones que hoy día facilitan el paso a los turistas, tenía un librito llamado “La Cueva de la Pileta”, de Simeón Giménez Reyna, publicado en 1.958. Desde que lo descubrí, lo leía ávidamente, y toda mi idea iba encaminada a que algún dia bajaría su “ Gran Sima” de 72 metros, como en él se decía.

Con motivo de una visita familiar en 1.970 a esta cueva, coincidimos con el grupo Geoespeleológico de la O.J.E. que realizaba la bajada a esta sima. Me faltó tiempo para preguntar allí mismo que cómo lo podía hacer yo también. Al día siguiente, lunes, estaba en el local de Tejón y Rodríguez, tal y como me habían indicado. Y así fue como poco más de un mes después bajé esa sima (siendo la primera sima que bajaba, ya que solo me dio tiempo antes a hacer salidas a pequeñas cuevas como La Raja del Humo, La Higuera , Cueva del Toro...

Y así fue como conocí a José A. Berrocal, presidente del grupo, con quien cuatro años después me casé. No soy una persona muy convencional, así que la idea de entrar en una iglesia para casarme no me atraía en absoluto. Pensé que sería mucho más afín con nuestras aficiones el realizar la ceremonia dentro de una cueva, y elegimos este Santuario Prehistórico. Los hermanos Bullón, grandes amigos nuestros, no pusieron ningún impedimento. Es más, ese domingo cerraron al público la cueva. Se pusieron en todo a nuestra disposición, algo que siempre les agradeceré, porque consiguieron que fuera un día muy especial, en que para nosotros comenzaba una forma diferente de vivir la vida, y lo hicimos rodeados de nuestros amigos espeleólogos que vinieron de muchas provincias andaluzas.

Aunque este matrimonio, que duró quince años, tuvo como todos, sus luces y sus sombras, puedo decir con toda sinceridad, que la Cueva de la Pileta estará siempre unida a los mejores recuerdos de mi vida. Y aunque, “como dijo alguien” en un comentario, yo tampoco siento nostalgia por un tiempo pasado, creo que somos nosotros y nuestros recuerdos, y si éstos son buenos... pues mucho mejor!.

jueves 6 de marzo de 2008

Prácticas rappel en Monte Coronado (1.971)


En esta foto vemos a mi hermano Manolo Wallace descendiendo mediante el rappel conocido como sistema Comici ó Italiano. En él la cuerda pasa a través de un mosquetón sujeto con una baga a uno ó a los dos muslos (en este caso a uno), y después sube por un hombro, cruza la espalda y controlas con la mano del brazo contrario la velocidad de descenso.

Excuso es decir que es un sistema de descenso muy rápido, en el cual sufre una fuerte fricción tu propia espalda .Es tu cuerpo el que actúa como freno, así que todos teníamos los jerseys quemados con el rastro de algún descenso más rápido de la cuenta.

La palabra rappel procede de la francesa “llamada”. Ellos la aplicaron en escalada a la colocación de una cuerda doble en un punto de apoyo. Era una cuerda que se utilizaba para el descenso y luego se podía recuperar tirando de uno de sus cabos. De ahí pasó a denominarse así a todos los sistemas que utlizan la cuerda para descender.

El primer sistema de rappel fue el llamado “Dülfer” –por el nombre del que lo divulgó- y consistía en pasar la cuerda directamente por debajo de una pierna, luego subir al hombro contrario y cruzar la espalda para sujetar la cuerda con el otro brazo. Aquí la fricción era doble: la pierna y la espalda.

Así que nosotros estábamos contentos del avance que se había conseguido con el uso del mosquetón.

Los consejos que se daban para bajar con este rappel eran los siguientes: “Descender manteniendo el torso en ángulo recto con las piernas, y éstas muy abiertas para no girar sobre uno mismo...no tener ropa suelta cerca de la cintura, pues se podría enredar con la cuerda e introducirse en el mosquetón produciendo atascos difíciles de solucionar. Con la mano superior no se hará ninguna fuerza, sino sólo servirá para mantener el equilibrio, y con la mano inferior se hará rozar más o menos fuerte la cuerda contra el cuerpo, según la rapidez con que se quiera frenar...”

...Un año después conoceríamos los descendedores Petlz, de la mano del Grupo de Espeleología Estándar Eléctrica de Madrid.

Aunque guardo con mucho cariño mi jersey quemado por los ráppels de esa época, puedo asegurar que hoy sólo me gusta verlo en las fotografias!.


Foto: realizada por Loreto Wallace

jueves 24 de enero de 2008

1ª exploración en Sima Honda (23 y 24 septiembre 1972)

En la foto: Federico Ramirez haciendo la seguridad a Loreto Wallace, que sale de la sima después de su primera exploracion.





Con motivo del descubrimiento de Sima Honda dos semanas antes, se organiza esta salida con el fin de intentar su primera penetración. Los participantes éramos los siguientes:

Federico Ramirez Trillo
Antonio Gil algaba
Antonio Morales
Loreto Wallace
Manolo wallace
Jose Luis Acosta
Rafael Gutierrez Ternero
Andrés Hurtado Alba

El dia 23 por la mañana partieron hacia la sierra Federico y Antonio Gil los cuales llevaban el material pesado: 140 metros de escala, 220 metros de cuerda, 2 tiendas de campaña, 1 bote uniplaza, y 1 tanqueta para el agua. Una vez llegaron al Cortijo de los Quejigales, se encontraron con el guarda señor Vicente el cual ya estaba avisado y les esperaba con una mula para llevar todo el material hasta la boca de la sima. Una vez allí instalaron las tiendas de campaña, y mientras esperaban al resto de los componentes, se dedicaron a patear la zona. Descubrieron varias simas a las que bautizaron como Sima Bambi, Torca del Pirata, Torca Dos... y un pequeño boquete al fondo de una dolina al que dieron el nombre de Sima GESM, sin darle mayor importancia.

El segundo grupo que se reunió en el Repetidor, fueron Antonio Morales, Rafael Ternero y Manolo Wallace, los cuales llegaron en dos motos. Este último, los guió hasta la boca de Sima Honda, ya que era el único de ellos que conocía su emplazamiento. Llegaron a las diez de la noche.

Yo iba con el ultimo grupo que lo formaba con José Luis Acosta y Andrés Hurtado Alba. Llegamos de noche al Repetidor. Subimos hacia el Puerto de los Pilones sin ningún problema, pero a partir de allí, y debido a la oscuridad de la noche, me desorienté de tal manera que cerca de las dos de la madrugada, hartos de bajar y subir barrancos, decidimos dormir y esperar al dia siguiente. Nos resguardamos entre unas piedras del frío intenso, pero no conseguimos pegar ojo en toda la noche. Los sacos de dormir eran papel de fumar, así que nos metimos con los zapatos puestos para calentar algo los pies.

A la mañana siguiente nos dimos cuenta de que estábamos al pié de La Alcazaba. Al menos sabíamos ahora qué dirección tomar. A las ocho de la mañana nos reuníamos con los demás en la boca de Sima Honda.

Sobre las 10 de la mañana –el equipo de punta- en la jerga que se empleaba entonces – estaba preparado para entrar a la cavidad… Lo componíamos Antonio Gil, mi hermano Manolo y yo. Bajó en primer lugar Antonio Gil hasta una rampa donde esperó a que yo bajase y por último lo hizo mi hermano . A continuación nos hicieron llegar un macuto con material para continuar la exploración. Proseguimos el descenso por un pozo de unos 30 metros. La escala bajaba pegada a la pared, lo que hacía más incómodo el descenso. Para hacer pié en la segunda rampa tuvimos que imprimir a la escala un balanceo hacia la izquierda. La rampa tenía tal acumulación de piedras sueltas que continuamente rodaban hacia el abismo produciendo un ruido atronador.

Mi hermano desde la primera rampa nos pasó el material para instalar la bajada del siguiente pozo que se adivinaba de impresionantes características. Clavamos tres clavijas para el anclaje de la escala de 40 metros que nos quedaba.. Antonio empezó el descenso pero al poco se dio cuenta de que el pozo era mucho más profundo y la escala insuficiente para su descenso.

No podíamos continuar. Aparte de la escasez de material, la rampa en que nos encontrábamos estaba llena de piedras sueltas que continuamente caían hacia las profundidades. Con gran desilusión tuvimos que emprender el regreso hacia la superficie. A las trece horas del mediodia salió al exterior el último de nosotros, que fue Antonio Gil.

Regresamos a Málaga con la sensación de que habíamos comenzado la exploración de una gran sima. En cierto modo fue así: Sima Honda resultó tener un único pozo de –137 metros de profundidad, sin posibilidad de continuación.

Pero la sorpresa nos estaba esperando en ese pequeño boquete bautizado como Sima GESM el dia anterior. Pero nosotros aún no lo sabíamos.

martes 22 de enero de 2008

Descubrimiento de Sima Honda(7,8 y 9 septiembre 1.972)



En realidad la palabra exacta es “localización” ya que la Sima Honda era un rumor que corría desde antiguo en boca de pastores que subían a la Sierra de Las Nieves. Ellos conocían la existencia de esta sima que “no tenía fin”. Nosotros tuvimos conocimiento de ella a raiz de nuestra primera incursión en la sierra un año antes. Desde entonces habiamos intentando dar con ella, pero en nuestra ultima salida acompañados de Pedro Flores, no conseguimos su localización. El habia quedado en hablar con un pastor, conocido del señor Vicente, guarda del Cortijo Los Quejigales para que le indicase su emplazamiento. Como habían pasado cerca de 3 meses de nuestra ultima visita, decidimos que en el puente de la festividad de la Victoria en Málaga, era un buen momento para reintentarlo.

Mi hermano Manolo y yo fuimos los que partimos hacia la sierra. Nos llevó en su coche –un 600 guerrillero- Federico Ramirez Trillo. El no podía quedarse debido a su trabajo, pero quedó en venir a recogernos el dia 9 a las 5 de la tarde al cortijo.

Así que a las 10 de la mañana del dia 7 estábamos en el Repetidor de Radio Ronda , en plena sierra, lugar donde Pedro Flores desempeñaba su trabajo. Nos recibió como siempre con toda amabilidad, y nos dijo que ya había hablado con el pastor y que tenía una idea bastante aproximada de dónde había que buscar la sima.

Esa noche dormimos en la emisora, y al dia siguiente partimos hacia el Puerto de los Pilones, donde esperaríamos a Pedro Flores, ya que él hasta las once no podía abandonar su trabajo. Subimos por la Cañada del Cuerno disfrutando del precioso dia. Pronto llegamos al puerto, lugar donde se halla emplazado un gran pluviómetro para la medida de las lluvias. Esperando a Pedro deambulamos entre las rocas y encontramos un pozo que sondeamos con una piedra. Como la oímos caer algo más de lo que esperábamos, nos animamos bastante, así que decidimos emprender su exploración . Bajó mi hermano Manolo hasta unos 3 metros de profundidad, viéndose detenido por la estrechez de la continuación. Bautizamos la cavidad como Sima del Pluviómetro.

Enseguida llegó Pedro Flores y continuamos en dirección al Torrecilla por entre árboles quejigos que en esta época estaban florecidos. Seguimos por un paisaje de suaves subidas y bajadas, atravesando una gran dolina y dirigiéndonos hacia el llamado Cerro Mateo. Enfrente nuestra divisábamos la cumbre de la Torrecilla, punto más alto de la provincia de Málaga. Empezamos el descenso del Cerro Mateo hacia la zona de los Hoyos del Pilar. ¡ Por algún lugar de nuestro alrededor tenía que encontrarse Sima Honda!. Así que los tres nos dispusimos a separarnos para batir el terreno. Pero entonces, divisamos un poquito en alto una disposición de los estratos calizos y una sombra que hizo que corriéramos hacia ese lugar. ¡No queriamos creerlo! ¡allí estaba Sima Honda! Su amplia boca se abría a 1.670 m.s.n.m. y los datos que tomamos fueron: temperatura exterior de 15,5 º, humedad del 90 por ciento. Eran las 13,30 horas del mediodía. Sólo teníamos una idea en la cabeza: comunicar la noticia para emprender la bajada de aquella sima que , a juzgar por su aspecto, parecía prometernos grandes horas de exploración. Bordeamos la boca de la sima por una estrecha cornisa que hay a su izquierda. Por ella pasas a un resalte desde donde puedes ver mejor la vertical de la sima.

Para nosotros, en aquellos años, aquel pozo nos parecía inmenso. Echamos unas piedras y algunas quedaban detenidas en una primera rampa, pero las que conseguimos que continuaran su bajada nos devolvían un ruído atronador... Comprendimos a Norbert Casteret : era la llamada de las profundidades.


Nota: En la foto, mi hermano Manolo y yo, delante de la sima, 35 años después.

lunes 14 de enero de 2008

El Señor Vicente (Cortijo de los Quejigales)


Enjuto, parco de palabras, con un eterno pitillo de liar en la comisura de la boca, un sombrero de fieltro de ala corta que no se quitaba ni aún en el interior de la casa y con sus ojos semi-ciegos debido a una rija padecida... pero bien abiertos los ojos del interior a los que nada se escapaba... así era el señor Vicente, tal y como le conocí allá por el año 1.972 cuando buscábamos Sima Honda.
Vivía en la soledad de la Sierra de las Nieves, en el Cortijo de los Quejigales del que era su guarda. Siempre que llegábamos cargados de escalas y cuerdas para nuestras exploraciones en lo alto de la sierra, salía a recibirnos con su vieja chaqueta raída bailando en sus huesudos hombros, y a pesar de ello desprendiendo tal señorío como sólo algunas personas tienen a pesar de la más humilde indumentaria. Nunca supe cual era su pasado, si tenía familia ó la había tenido. Pero siempre me dio la sensación de que donde mejor se hallaba era en aquellas soledades, rodeado de pinsapos y sin echar de menos nada. En ese tiempo su contacto más próximo era Pedro Flores, guarda en la vecina estación del Repetidor de Radio Ronda, y también conocido nuestro.
El camino que en fuerte pendiente llevaba hasta el cortijo, se iniciaba en el kilómetro 13 de la antigua carretera de San Pedro a Ronda. Durante varios kilómetros nuestros coches sufrían en un camino infernal en el que teníamos que bajarnos con frecuencia para apartar la piedras ó rellenar de tierra algún vado especialmente “duro”. Y al final, siempre nos encontrábamos al señor Vicente esperándonos en la puerta para darnos la bienvenida.
El contacto que tuve con el señor Vicente no fué demasiado largo y siempre en relación con las exploraciones de Sima Honda –primero- y Sima GESM en los años sucesivos. Sin embargo guardo un vívido recuerdo de él y quiero traer aquí un encuentro muy especial que tuvimos una noche de finales de un verano.

Fue en setiembre de 1.976. Yo estaba embarazada de mi segunda hija -Mariluz- que nació el mes siguiente de Octubre. Por ello no había subido a la sierra para la Campaña de Sima GESM de dicho año. Así que tuve que quedarme en mi casa siguiendo los partes por la radio de cómo iban las cosas en lo alto de la sierra. Este comunicado se transmitía diariamente y procedía de la torre de vigilancia de incendios de Porrejón que era la única que se mantenía en contacto con los espeleólogos a través del sistema usado por los radioaficionados. Eran tiempos en que cuando subías a la sierra para 15 dias te encontrabas totalmente aislado de la “civilización” que entendemos.

En esa campaña hubo una intoxicación colectiva de los espeleólogos. Las causas aún no están muy claras, y al problema físico se unió otro de orden síquico que hizo que el incidente alcanzase proporciones alarmantes. Hubo que pedir ayuda a través de la radio y la Cruz Roja subió a la sierra para atender a los intoxicados y evacuarlos. Todo esto lo escuchaba yo a través de los partes de la radio unida a explicaciones como “espeleólogos perdidos en el interior de una gran sima..”etc. total que yo necesitaba saber qué estaba pasando exactamente allá arriba.

Así que metí en un pequeño macuto lo más imprescindible, me puse ropa cómoda, mis botas de montaña y con mi gran barriga me instalé en el autobús de Portillo que subía a Ronda por la antigua, llena de curvas y estrecha carretera de San Pedro. Al llegar al km.13 le dije al conductor que me bajaba. “¿Aquí?. -decía el hombre- y no dejaba de mirarme primero y después al paisaje exterior... Yo haciendo como si fuera la cosa más natural del mundo, me bajé y empecé a caminar por el camino .Como no escuchaba al autobús arrancar, volví la cabeza y...!todo el mundo se asomaba por las ventanillas, conductor incluido, para observarme! Aligeré el paso, no fueran a venir detrás mía, y con alivio escuché cómo el autobús se ponía en marcha y desaparecía en la curva.

Tranquilamente fui subiendo hacia Los Quejigales donde llegué ya anochecido. ¿Creeis que se extrañó el señor Vicente al verme? Si fue así, no dijo una sola palabra. Me invitó a entrar y compartir con él, pan, queso, algo de morcilla y un vinillo que tenía en una botella sin marca en la estantería sobre la chimenea. ¡Y qué chimenea ¡ Acogedora, siempre ardiendo unos troncos que él recolocaba con ayuda de otro más fino. Hoy día el Cortijo de los Quejigales ha cambiado mucho. Por fuera se le ha hecho una buena reforma, pero por dentro ha desaparecido el calor de aquella estancia con el suelo de piedras y las paredes tapizadas a media altura por una fila de troncos. Aún me parece estar sentada aquella noche al lado de él, en ese silencio cómodo que tienen dos personas que saben que no hace falta rellenarlo con vanas palabras.

Me preparó un jergoncillo en la misma sala y él se fue a dormir a su habitación. A las cinco de la mañana –como habíamos convenido- se levantó para despertarme porque yo quería subir a sima GESM antes de que apretase el calor. Me ayudó a ponerme el macuto en la espalda y se quedó en la puerta haciendo ese gesto suyo en que apenas levantaba la mano para decir adiós. Nada más. Ni un consejo, ni una advertencia. El sabía que no hacía falta.
.

En resumen, esta nota ha sido para rendir un pequeño homenaje a la figura del Señor Vicente, a quien muchos de nosotros conocimos y que indudablemente está unido para siempre a la historia de Sima GESM.
Nota: la foto del señor Vicente fué realizada por J.A. Berrocal en 1.977

jueves 27 de diciembre de 2007

! FELICES FIESTAS Y UN BUEN AÑO 2008 !


Rebuscando en felicitaciones antiguas he encontrado este dibujo con el que el Grupo GEOS de Sevilla felicitó las navidades el año 1971. Aunque no lo indica, me atreveria a decir que el dibujo fué realizado por nuestro compañero, ya desaparecido, Enrique Arias, gran dibujante y un gran espeleólogo, al que muchos de nosotros conocimos y compartimos exploraciones con él.


Desde este blog os deseo unas Felices Fiestas y que el próximo año nos traiga toda clase de venturas y descubrimientos espeleológicos.

lunes 10 de diciembre de 2007

Campañas Topográficas en La Fájara (1978 )







En Agosto de 1.978 un equipo de espeleólogos del G.E.S. de Málaga se concentra durante cuatro días en esta cavidad para realizar su topografía. La Fájara se enclava al pié de la Sierra Tejeda, muy próxima al pueblo de Canillas de Aceituno. Durante esas jornadas (algunas con más de doce horas ininterrumpidas de trabajo), realizan croquis y toman datos de su laberíntica red de galerías.

Este primer grupo lo formaban (ver foto de izqda. a derecha y de arriba abajo) : Luis Wenceslao Zurita, Juan Antº Durán -actual presidente de la SEM- Juan Antº Ganfornina -autor de la foto y que hoy dia es responsable de la Escuela Andaluza de Espeleología- Emilio Núñez y Angel Muñoz. Agachados, Juan Rosales Cueto, José Fco. Ganfornina, Amalia Muñoz y Pepi Martin.

Estos dias fueron el bautismo espeleológico de Pepe Ganfornina, y según sus palabras, esos días que pasó " reptando por los arenosos suelos de la cueva, sumido en la oscuridad y la paz del seno de la tierra, conociendo y dibujando la intrincada morfología de esta cavidad", supusieron para él una experiencia tan inolvidable que lo engancharon a la espeleología para siempre.

NOTA: Gracias a Pepe Gafornina por el envío de esta foto y de los textos aclarativos. El es el gran conocedor de la Sierra Tejeda, zona a la que ha dedicado muchos años de su vida espeleológica. Actualmente continúa sus trabajos en ella. En 1.981 se publicó un articulo bastante exahustivo en la revista "75 Aniversario de la S.E.M" y otro en "Monografías Espeleológicas nº 5" del G.E.S. de la S.E.M. en el año 2003.

lunes 19 de noviembre de 2007

¿Donde se realizó esta foto?






Del archivo personal de Antonio Gil Algaba me envía esta curiosa foto. Me dice que puede ser del año 1.967 ó 1.968, y a la entrada de la Cueva del Tesorillo ó la de Manilva. Yo creo que la geologia del terreno se aproxima más a la zona de Manilva. En esa época el Grupo Geoespeleológico de la O.J.E. de Málaga hacía campamentos para captar a jovenes para la práctica de este deporte. Por el número de los fotografiados pudiera corresponder a algún evento de estos.
A los que estais en esta foto, sería interesante que indicarais vuestos nombres y todo lo que recordeis sobre ese día. !A ver si entre todos vamos reconstruyendo los primeros años de la espeleo en Málaga!. (El primero por la derecha, con un mono blanco es el propio Antonio Gil).

miércoles 24 de octubre de 2007

Travesía Gato-Hundidero : 15 Enero de 1.975











Jorge Luis Romo, del Grupo CES-ESCARPE de La Línea (Cádiz), me ha enviado estas interesantes fotos que corresponden a la 1ª Travesía a la inversa que se hizo en la Cueva de Gato. Efectivamente, recuerdo cuando el Grupo G.E.M.A. se planteó entrar por la boca de Gato y salir por Hundidero. En las fotos se puede apreciar claramente las escalas y pértigas que portaban para el ascenso de los pozos.

Según me indica Jorge, entre los que participaron estaban JoseLuis Rodriguez, Antonio Nuñez y Juan Moreno Benitez., siendo éste último el que le ha pasado estas fotos.

(A ver si alguno de los que la hicisteis os animais a contarnos como fué y los nombres de los que participaron.)

jueves 11 de octubre de 2007

Antonio Gil Algaba





En 1967 Antonio entró a formar parte del Grupo Geoespeleológico (GG). Al principio lo hizo para asistir a los bailes que en el patio del local se organizaban (como él mismo me ha confesado), pero bien pronto se sintió atraído hacia el mundo subterráneo, con una fuerza que hasta la fecha no le ha abandonado.


Como otros jóvenes de aquella época, sus primeras exploraciones saben bien de la Cueva del Toro, de la Higuera, de La Victoria, La Raja del Humo... pequeñas cavidades en las que fué aprendiendo la técnica espeleológica. Su interés personal lo decantó hacia la Bioespeleología, haciéndose cargo de ese departamento en su Grupo.


Fué pionero en las salidas a explorar en otras provincias, con su participación en 1.970 en el Campamento de Espeleología celebrado en Ramales de la Victoria (Santander) en el año 1.970, al que asistió en compañía de José A. Berrocal, hoy actual presidente de la F.A.E.


En 1.971 participó en calidad de Guía en el Campamento Nacional de Espeleología "Operación España-71" que se celebró en Montejaque. En él realizó la travesía integral del Sistema Hundidero-Gato. Tuve la suerte de cruzar esa cavidad en esa misma ocasión. Y digo "suerte" porque ambos compartíamos un bote, y la verdad es que la mayor parte del tiempo lo llevó él a cuestas en las zonas secas de la cueva. En el Cabo de las Tormentas la fuerte corriente de aire nos apagó el carburo y comenzamos a a remar en la dirección contraria... ¿te acuerdas, Antonio?. Hasta que nos dimos cuenta porque el siguiente bote venía hacia nosotros!!.

Miembro fundador del G.E.S. de Málaga, fué asimismo Secretario del Comité Regional Sur de Espeleología.


Aunque él nunca lo comente, en 1.972 descubrió junto con Federico Ramirez Trillo, la sima G.E.S.M., denominada hoy "el Gigante del Sur" con sus 1.101 metros de profundidad. En la actualidad, aún no se ha terminado su exploración.


Son conocidos sus trabajos en la Sierra de Benalmádena, con el descubrimiento de cavidades con restos arqueológicos, en el denominado Sector Gil.


Podría continuar citando un sin fin de exploraciones, pero lo más importante es su calidad personal, que todos nosotros hemos conocido. Ha sido y es un espeleologo nato, un "todo terreno" de la espeleología. Después de algún tiempo en que, por motivos diversos, estuvo alejado de nuestro deporte, en el año 2002 volvió a retomar con fuerza esta actividad, y hoy día es miembro activo en el Grupo Espeleológico Almeriense (G.E.A.) que puede estar bien orgulloso de contarlo entre sus espeleólogos.




sábado 8 de septiembre de 2007

Campaña "Torcal- 77"


Con motivo de seguir nuestras exploraciones en la Sierra del Torcal, organizamos el G.E.S. de Málaga y el G.E.M.A. una campaña coincidiendo con la Semana Santa de este año. Así que del 7 al 10 de Abril, un numeroso grupo de espeleólogos acampamos por la zona del Repetidor que existe en esta sierra.






Se localizaron y exploraron diversas cavidades , las más destacadas fueron la Sima de la Unión de -140 metros, la Sima del Camorro de los Monteses de -56 mts. y la Sima Choza de los Marranos de -59 mts. Todo el tiempo estuvo con una niebla espesa y lloviendo. A pesar de ello, se aprovecharon mucho esos días, disfrutando con lo que más nos gustaba. Cerca de donde instalamos las tiendas existía una pequeña caseta que aprovechamos para refugiarnos por la noche, cenar, charlar, y emborracharnos...Cuando se aprovecha el tiempo, hay lugar para todo, así que hasta el ultimo dia tuvimos tiempo para preparar una gran paella como despedida. Esta es la foto de todos los participantes.






miércoles 5 de septiembre de 2007

Cueva de Piscarciano (2 al 11 agosto 1.974)


Por mediación de Antonio Fornes, de la Sección de Espeleología "La Senyera" de Valencia, fuimos invitados a participar en la exploración de los puntos negros de esta cavidad, que en esa fecha tenía un desarrollo de unos 11 kilómetros. Acompañada por Jose A. Berrocal, partí desde Málaga hacia el pueblecito de Hoz de Arreba, en la provincia de Burgos, donde se encuentra la cavidad.


Allí nos encontramos con un grupo de espeleólogos de Valladolid que se disponían a bajar la Sima Covanegra, en el vecino pueblo de Soncillo. Como los valencianos aún no habían llegado, nos unimos inmediatamente para la visita de esta sima. Se abría en una gran torca de hundimiento, y su amplia boca permitía la entrada de luz natural hasta la base del pozo de entrada de -60 mts. de profundidad. Una serie de amplias salas con bellísimas formaciones, hizo de esta visita una grata experiencia.


Al dia siguiente llegaron los valencianos y nos dispusimos a la exploración de Piscarciano. Las primeras exploraciones que se habían realizado en esta cavidad habían corrido a cargo del Centro Excursionista de Alcoy y el Lancaster University Espelological Society. En 1.973 había tenido lugar el I Campamento Nacional "Piscarciano 73" organizado por el Comité Regional Castellano Norte. Se produjo un accidente fracturándose una pierna un espelólogo. Su rescate y salida al exterior fué muy laboriosa debido a los escasos medios que en esos años se disponian. Desde entonces no se habían reanudado las exploraciones.


A nosotros se nos encomendó el trabajo de completar la exploración de la Galería Sant Jordi, así como de realizar su topografía. Esto lo realizamos con la ayuda del valenciano Vicente Delgado. A la nueva zona explorada se le dió el nombre de "Sector Málaga" que es como aparece en la topografía de esta cavidad. En 1.994 el Grupo Espeleológico Niphargus publicó una completa Monografía sobre esta cavidad, dándole un desarrollo horizontal de 14.552 metros y un desnivel máximo de -80 metros, en su Galería Final, que es la zona donde se encuentra el "Sector Málaga".

lunes 30 de julio de 2007

Sima de las Palomas (30 y 31 octubre 1.971)


En una anterior penetración en esta sierra por parte de varios compañeros nuestros, se habían localizado una serie de cuevas y simas que quedaron pendientes de su exploración.


Aprovechando el puente de primeros de noviembre, marcharon a la sierra con esta idea: Antonio Galvez Pacheco, Jose a. Berrocal, Federico Ramirez Trillo, Antonio Bueno, Manuel Flores y Manuel M. Wallace.


Esta vez no les pudo acompañar el gúía Pedro Flores Gil, como en la anterior ocasión, ya que había ido a Ronda por motivos personales. Así que se dirigieron a la Sima de las Palomas que habían localizado en la ladera del Cerro Alcojona.


Tenía una bonita entrada que daba a un único pozo. Manuel Flores inició su descenso, y entonces apareció un grave problema: el pozo tenía 55 mts. de profundidad y ellos sólo llevaban una escala de 40 metros, en dos tramos de 20 cada uno. Así que Manuel y Berrocal llegaron hasta una pequeña cornisa dejando libre la escala. Desde arriba desanclaron la escala atándola al extremo de una cuerda y la descolgaron 15 metros más para poder llegar al fondo. A continuación bajó Jose A. Berrocal y comprobó que la sima no tenía continuación, por lo que volvieron a subir repitiendo a la inversa el proceso de "alargamiento" de la escala.


Verdaderamente, la escasez de material que teníamos en esos tiempos, nos obligaba a "hacer milagros".

viernes 29 de junio de 2007

Buscando Sima Honda (1 junio 1.972)







Sima Gesm fué una consecuencia de la búsqueda de Sima Honda. Por ello al principio nuestros esfuerzos fueron dirigidos a descubrir el emplazamiento de esta sima de la que teníamos noticias desde la 1ª entrada en esta sierra. Este dia habíamos quedado con Pedro Flores, el guarda del Repetidor de Radio Ronda, en la Sierra de las Nieves. El nos iba a servir de guía para la ocasión. El grupo lo formábamos Antonio Galvez, Rafael Gutierrez Ternero, Antonio Bueno, mi hermano Manolo Wallace y yo.



La subida por la antigua carretera de San Pedro a Ronda, llena de curvas y tan estrecha que apenas permitía el cruce de dos vehículos, llevaba su tiempo, así que tuvimos que salir de Málaga a las 5,3o de la mañana en el coche de Antonio Galvez. Mi hermano partió en su moto una hora antes.



A las 8 de la mañana ya estábamos en el Repetidor. Pedro Flores no podía abandonar su trabajo hasta las 11, así que emprendimos la subida hacia el Puerto de los Pilones donde quedamos en esperarlo. En ese tiempo no existia el camino que se abrió más tarde para permitir la subida de los vehículos contra incendios. Tampoco habiamos descubierto la Cañada del Cuerno. así que ascendimos monte a través hasta llegar al puerto. Allí esperamos junto a un gran pluviómetro para el control de las lluvias en la sierra. Pronto se nos reunió Pedro Flores con su perro "Urtain".



Pateamos la sierra hasta llegar a los abrevaderos que hay al pié del Torrecilla. No logramos localizar la nombrada sima, pero sí dos pequeños pozos: La sima de la Nieve (tenía un gran bloque de hielo en su fondo), y la Sima del Campanario .




En nuestro regreso Pedro nos llevó por la bellísima Cañada del Cuerno, cruzando el bosque de Pinsapos. Era la primera vez que veíamos estos ejemplares. Llegamos al Cortijo de los Quejigales, donde conocimos al señor Vicente, que vivía allí solo. Medio ciego y con su eterno pitillo de liar en la comisura de la boca, nos pareció todo un personaje. Este hombre sí conocía el lugar exacto de Sima Honda. Así que acordamos hacer una nueva visita a estos parajes en breve. Y así fué.