domingo, 4 de octubre de 2009

Campamento Regional de Espeleología (Montejaque, 26 al 30 de Marzo de 1.975)


Estado en que quedó el Campamento tras las lluvias.



En esta década, los diversos Comités Regionales de Espeleología tenían la sana costumbre de realizar por el puente laboral de Semana Santa, sus Campamentos Regionales. A ellos asistían clubs de distintas zonas de España, lo que daba pié a fructíferos encuentros en que los espeleólogos se conocían y se invitaban para realizar futuras exploraciones conjuntas.
Este año se decidió celebrar el encuentro en la zona de Montejaque, pueblecito de la Serranía Rondeña, en cuyas inmediaciones se abren las conocidas cuevas de La Pileta (importante yacimiento prehistórico) y la cueva de Hundidero-Gato, de amplias dimensiones, por la que transcurre el río Gaduares. (En estos años se hallaba en pleno período de exploración y levantamiento topográfico de sus galerías).
Asistimos en representación del Espeleo-club deMálaga: Jose Antonio Berrocal, Loreto Wallace, Juan A. G. Mayorga, y José Luis López López. (Este club, se había creado con miembros que salimos del G.E.S. de Málaga, y tuvo una corta vida de unos 2 años, refundiéndose de nuevo con el citado G.E.S.)
Berrocal, López y Mayorga comiendo en el Campamento.

El emplazamiento del Campamento se había situado a unos 50 metros de la Estación del Ferrocarril de Benaoján-Montejaque. Era un recinto amurallado perteneciente a terrenos de la Iglesia de la estación. La asistencia era numerosa, y poco a poco los recién llegados fueron plantando sus tiendas de campaña en el recinto. Esa primera noche se produjo una fortísima tormenta que duró hasta primeras horas de la mañana. Durante toda la noche la intensa lluvia inundó el recinto: el agua entró en las tiendas, y el suelo de tierra se convirtió en un fanguizal. Hubo que buscar refugio en el interior de la iglesia, que nos abrieron expresamente. Al día siguiente nos cedieron unas “antiguas pocilgas”, -que no eran utilizadas en ese año- ¡menos mal!, y allí se trasladó el mojado campamento.



Recogiendo tras la tormenta.


Hubo actividades espeleológicas y charlas acompañadas por proyecciones, sobre diversos temas. En el primer día Fernandez Rubio impartió una charla sobre Geología Kárstica, y Miguel Botella sobre “Prehistoria de Cavidades”. El segundo día el profesor Adolfo Eraso impartió “La Piedra de San Martin” con diapositivas del recorrido Tête Sauvage al Tunel Artificial, como gran conocedor de dicha sima, a este año la más profunda del mundo. Mora-Figueroa habló sobre la ” Prehistoria de la Cueva del Gato”, y una tercera charla sobre los animales cavernícolas, corrió a cargo de Amelia…?.
En cuanto a nuevas técnicas de exploración y descenso de pozos, tuvo lugar unas prácticas de Socorrismo y Rescate, así como utilización de un torno de fricción sobre tambor con banda elástica, cuya principal particularidad era poder emplazarse en cualquier lugar sin necesidad de plataforma, ya que se sujetaba por medio de una tiranta trasera. (Ver entrada en Antiguas Técnicas).


Prácticas con el torno.


El lugar elegido para este Campamento era inmejorable por el desarrollo calizo de las inmediaciones con abundantes desarrollos kársticos. Sin embargo, puede decirse que en cuanto a actividades fue un fracaso: no se habían previsto los medios de desplazamiento, los asistentes entonces acudían en medios públicos de locomoción, por lo que al averiarse el Land-Rover con el que se contaba, no se pudo acceder a cavidades algo alejadas.
Aún así, se trabajó en Hundidero-Gato, sólo en sus dos zonas de entradas, ya que debido a las fuertes lluvias era imposible realizar su travesía.( El Grupo Madrileño de Hermandades que lo intentó, tuvo que desistir a la altura del Lago Calypso. ). Asimismo se realizaron prácticas de escala-bote en el puente del Rio Gaduares, se exploró en la zona de Cortes, se realizó la topografía de la Cueva del Camarín (hoy desaparecida por las obras de la carretera, y que c ontenía un yacimiento arqueológico), se bajó la Gran Sima de La Pileta, y se exploraron dos surgencias: una por la zona de Alpandeire y otra en una pared en el río Gaduares, próxima al Campamento.


Exploración de la Cueva del Camarín (Estación de Benaojan)


No es que este campamento fuera una pérdida de esos días. Las charlas, debido a la calidad de sus ponentes, fueron muy instructivas, y las actividades, aunque pocas, interesantes. Sin embargo, nosotros volvimos algo desanimados, ya que con un poco de organización se hubieran podido evitar los problemas que se presentaron.


Fotografías: realizadas por Jose A. Berrocal y Loreto Wallace

5 comentarios:

Pilar Moreno Wallace dijo...

Para los que dicen que el tiempo está cambiando: también entonces llovía. Es bueno traer ese y otros recuerdos.

Pilar Moreno Wallace dijo...

Para los que dicen que el tiempo está cambiando: también entonces llovía. Es bueno traer ese y otros recuerdos.

siroco dijo...

Realmente no solo aventuras fascinantes sino camaradería e inteligente forma de transmitirse los conocimientos each other.

¡Qué buenos tiempos!

Manuel Wallace Moreno dijo...

Pues recuerdo muy bien ese campamento, porque estuve los primeros días (desde el Domingo de Ramos hasta el Miércoles Santo) en la casa de los hermanos Bullón en la Cueva de La Pileta, en la cual Jose Antonio Bullón, otro espeleólogo de Madrid del cual sólo recuerdo su apellido _Ricart_ y yo, bajamos la Gran Sima. Esa fue mi segunda y última vez que la bajé. Y por supuesto que recuerdo la fuerte tormenta y la inundación del campamento. Por cierto, Loreto, quizás no recuerdes que la organización del campamento nos despertaba todos los días con la banda musical de la película "Los siete magníficos"-

Loreto Wallace Moreno dijo...

Lo que veo es que tienes una memoria prodigiosa: no recordaba el detalle de los "Siete Nagnificos".