viernes, 23 de noviembre de 2012

Salida al karst de la Sierra de Utrera (23 y 24 de enero de 1.974)



Desde hacia algún tiempo estábamos interesados en esta sierra, de la que conocíamos su parte baja, la zona de las Hediondas, donde se abren la Cueva de Manilva y la Sima de Manilva, hoy denominadas Hedionda I y Hedionda II.
En este dia 23, tres miembros del desaparecido Espeleo-club de Málaga: Jose A. Berrocal, Juan G. Mayorga y Loreto Wallace, partimos hacia la zona más alta de la sierra conocida como El Castillón.
Tomamos el autobús que nos dejó en el pueblo de Manilva, y fuimos remontando el río siguiendo el camino que sube paralelo a él, hasta llegar a los Baños de la Hedionda, lugar donde se hallan unos baños de aguas sulfurosas, conocidos desde tiempos inmemoriales  de los romanos.
El objetivo era localizar la Sima del Pá- largo, que según los lugareños era una sima que “no tenía fin”, expresión muy común entre los pastores en ésa época. Nunca se debe despreciar estas afirmaciones, ya que, aunque en la mayoría de los casos la sima en cuestión resulta ser una pequeña cavidad, en otras han dado lugar a descubrimientos importantes.
Este karst, típicamente mediterráneo, presenta una fuerte hendidura conocida como “el Canuto ó el Cañón de Manilva”, que divide la sierra en dos partes, aunque no iguales.
Remontamos el cañón, por su parte izquierda, y como la noche se aproximaba, nos dispusimos a vivaquear debajo de una visera de los cortados, ya que no alcanzaba ni la consideración de abrigo.
                                       Preparando el desayuno, después de pasar la noche vivaqueando.

Después de una noche no demasiado fría, seguimos en dirección a la parte alta de la sierra.
La sima del Pá-largo no la localizamos, pero sí dos pequeñas simas, en la zona conocida como El Castillón, que exploramos e hicimos su topografía:
-La Sima del Tesoro, de -14 mts. de profundidad.
-La Sima del Castillón, de -12 mts. de profundidad.

A pesar de estos resultados, constatamos el interés de la zona, como quedó reflejado en las Memorias del Club (1)

(1)    Datos tomados de “Memorias del Espeleo-club de Málaga” Años 1.974 y 1975
Foto: Loreto Wallace Moreno

viernes, 16 de noviembre de 2012

Sima del Carril (10 noviembre 2012)



Miembros del Ges de la Sem junto con Felipe y Eva del Club Adema, nos dirigimos a la Sierra de las Nieves para realizar la topografia de la Sima del Carril, siglada PA-03, y asimismo tomar unas fotografías sobre la marcha.



Esta cavidad se encontraba siglada y con el símbolo de totalmente terminada. Sin embargo, consultados los archivos del club, no teníamos ningún dato sobre ella. Así que partiamos solamente de un croquis que Rogelio Ferrer me había dado, y que hacia referencia a ella. Al parecer había sido bajada en la década de los noventa durante un curso de espeleo, pero los datos se habían perdido en el transcurso de estos años.
La boca de la cavidad se abre justo al borde del camino que lleva al Cortijo de los Quejigales, una vez pasada la 2ª cancela, a unos 200 metros más arriba de ésta. La estrechisima entrada se halla tapada con una piedra para impedir la caída accidental de alguna persona que suba andando por el camino.
Procedimos a la instalación del pozo de entrada con dos spits y un reaseguro a un natural. Se dispuso a entrar Felipe pero a pesar de todos sus intentos no conseguía pasar.


 Así que entré yo por ser la de menor tamaño. La entrada la hice sin ningún problema, pero Heidi y Eva que me siguieron tuvieron que poner el descendedor en la gaza para poder maniobrar en la estrechez.








El primer pozo tiene unos 12 metros hasta llegar a una rampa.  Alli se desvió la cuerda aprovechando unas formaciones, y algo más abajo, en el pozo final, se realizó otro natural para evitar roces.Con una única cuerda de 60 metros se llegó al final de la sima.
En el ultimo pozo es donde se hallan las formaciones mas bonitas de esta sima. El goteo era continuo, debido a las lluvias de las semanas anteriores. Fistulosas, banderas, coladas y unas especies de uñas adornan sus paredes.
 


                                      Una preciosa y extraña formacion en el fondo de la cavidad.

Asimismo se fotografió una araña a la altura de la rampa, a unos -12 metros, de la especie Loxosceles rufescens, que tienen un veneno necrosante, por lo que hay que ir con cuidado con sus picaduras.
La araña Loxosceles rufescens es la única especie de Loxosceles que se encuentra en nuestra península, ya que son originarias de Sudamérica. Son de color marrón, con un tamaño entre 10 y 15 mm.  y con un dibujo en forma de violín en el cefalotórax.  Son poco agresivas, y sólo atacan si se ven en peligro.  Para cazar hacen poco uso de la tela de araña, escondiéndose en algún lugar oscuro y saltando sobre su presa cuando la tienen al alcance.


El fondo de la sima termina por obstrucción, y seguramente se formará un pequeño laguito cuando llueva más.














Sobre las cinco y media de la tarde salimos al exterior, no sin algún problema, ya que debido a la estrechez de la entrada, tuvimos que quitarnos parte del equipo para poder atravesarla.
Sobre las seis de la tarde estábamos en el Navacillo tomándonos unas bebidas. El dia había ido empeorando y caía una fina lluvia, pero el regreso a Málaga se hizo sin ninguna novedad.

Loreto , 16 noviembre 2012

martes, 14 de agosto de 2012

Escucha mi voz


"En el fondo, pensé, la estructura de un hombre no difiere mucho de la de un terreno cárstico: en la superficie se suceden días, meses, años, siglos de un tiempo histórico en continua transformación – por encima de él pasan coches ó carrozas, simples excursionistas o un ejército vencido- pero por debajo la vida permanece intacta, siempre igual a sí misma. No existen variaciones de luz ni de temperatura en esas cavernas oscuras, no hay estaciones ni transformaciones,  los urodelos chapotean felices tanto si llueve como si hace sol y las estalactitas continúan bajando hacia las estalagmitas como enamorados separados por una divinidad perversa. En ese mundo creado por el agua todo vive y se repite con un orden casi invariable."



 


Del libro "Escucha mi voz" de Susanna Tamaro. Escritora italiana nacida en 1.957, descendiente de Italo Svevo. 

Editado por Seix Barral. Madrid 2006


lunes, 23 de julio de 2012

Gaspar Hauser

“Hasta donde Gaspar Hauser podia recordar, habia vivido siempre en un lugar oscuro, nunca en otra parte, siempre en el mismo sitio. Nunca había visto un hombre, ni oído sus pasos, ni su voz, ni el canto de un pájaro, ni el grito de un animal. No había visto los rayos del sol, ni el fulgor de la luna. Tan solo se había sentido a sí propio, sin percatarse de su soledad. 
 No tenía medida para el tiempo. No podía decir cuando había comenzado la inconmensurable soledad. Nunca imaginó que pudiera terminar. No advertía cambio alguno en su cuerpo, no deseaba que nada fuera distinto de lo que era, nada de lo futuro le atraía, nada de lo pasado tenía recuerdos para él; el reloj de su vida, que apenas sentía, dejaba transcurrir sus horas en silencio, su conciencia era muda como el aire que le envolvía.
 Gaspar Hauser no estaba completamente solo; Tenía un camarada. Era un pequeño caballito blanco de madera, un objeto sin nombre, en cuya impasibilidad se reflejaba oscuramente sin embargo, algo de su propio ser. Porque suponía en él formas vivas, lo tenía por su semejante, y en el brillo mate de las perlas falsas de sus ojos, presentía toda la luz del mundo exterior. “
Del libro en que se narra la historia de un adolescente que un dia del siglo XVIII apareció a las puertas de una ciudad incapaz de articular una palabra. Había vivido recluido en una cueva desde su nacimiento sin contacto alguno con el mundo exterior. Recogido por una familia vivió en su casa sin revelar nunca su pasado. Algún tiempo después, siendo aún muy joven, fue asesinado por un desconocido en el mismo lugar en que apareció. Al parecer, sus orígenes, que se perdían en el mas negro de los misterios, suponía una espada de Damocles para algún usurpador. Es una de las leyendas más enigmaticas y atractivas de Alemania  
Autor: Jacob Wassermann

The Clan of de Cave Bear


“Con todos los sentidos en estado de alerta, avanzaron cautelosamente por el interior de la cueva pegándose a la pared. Cuando sus ojos se acostumbraron a la oscuridad del interior, miraron asombrados a su alrededor. Un alto techo abovedado dominaba un salón inmenso suficientemente ancho para dar cobijo a un número de personas superior al de los miembros del Clan. Avanzaron paso a paso a lo largo de la áspera roca en busca de orificios que pudieran conducir a profundidades mayores. Cerca del fondo surgía de la pared otro manantial formando una poza pequeña y oscura que se desvanecía en el suelo terroso y seco un poco más allá. Pasada la poza, la muralla de la caverna formaba un angulo hacia la entrada. Siguiendo la muralla Oeste de vuelta hacia la entrada, vieron gracias a la luz que aumentaba progresivamente,  una oscura grieta abierta en la muralla gris tenue.

Con Grod sosteniendo la luz muy por encima de su cabeza y Brun yendo por delante con la maza dispuesta, entraron los dos en la negra fisura. Avanzaron lentamente por un enorme corredor angosto que al cabo de unos cuantos pasos trazaba un ángulo abrupto, hacia el fondo de la cueva; justo después del angulo se abría una segunda cueva. La pieza, mucho más pequeña que la principal, era casi circular ….

La suerte y la buena fortuna estaban garantizadas para el clan que viviera allí. Resultaba evidente que la caverna habia quedado deshabitada durante años, esperando que ellos la encontraran.

Era una cueva perfecta, bien situada, espaciosa, con un anexo para los rituales secretos, que podría ser usada en invierno y en verano; un anexo del que manaba el misterio sobrenatural de la vida espiritual del Clan. Mog-Ur ya estaba imaginando las ceremonias. Aquella pequeña cueva sería su dominio. La búsqueda había concluído, el Clan tenía un hogar…”


 

Autor: Jean M. Auel
Ed. Maeva S..A.( 1.980)

The Road

En el sueño del que acababa de despertar vagaba por una gruta y el niño lo llevaba de la mano. La luz de los dos bailaba en las húmedas paredes de roca caliza. Como peregrinos de fábula engullidos y extraviados en las entrañas de una bestia granítica. Humeros de piedra donde el agua goteaba y cantaba. Tañendo sin tregua en el silencio los minutos de la tierra y sus horas y dias y años. Hasta que se hallaban en una enorme estancia de piedra donde habia un lago antiguo y negro. Y en la orilla opuesta un ser que levantaba su chorreante boca del gour y miraba hacia la luz con unos ojos tan blancos y ciegos como los huevos de araña. Balanceaba su cabeza a ras de agua como para captar el olor de aquello que no podía ver. Agazapado allí, pálido y desnudo y translúcido, sus huesos de alabastro grabados en sombra en las rocas que tenía detrás. Sus intestinos, su palpitante corazón. El cerebro que latía dentro de una empañada campana de cristal. La criatura movía la cabeza de lado a lado y luego soltaba un gemido grave y daba media vuelta y dando tumbos se alejaba silenciosamente hacia la noche.”
Párrafo extraído de: The Road. Autor: Cormac MacCarthy, escritor norteamericano, fué galardonado con el premio Pulitzer 2007 por ésta novela "La carretera". Editorial Mondadori (2006)

Introducción a "Cuevas y Literatura"

Las cuevas y la literatura, a lo largo de los años, han dado escasas pero brillantes páginas de extraña y a veces certera mirada en escritores que jamás pisaron una cavidad. Mi idea es hacer una recopilación de esos escritos, porque no sólo de cuevas nos alimentamos los espeleólogos, sino de todo aquello que eleva el espíritu y llena esos huecos de nuestro corazón que reclaman a gritos ser rellenados.

 No se trata de extensas páginas dedicadas a relatos espeleológicos, sino de textos dentro de los cuales hay un apartado, un párrafo, en el que el autor se adentra en nuestro mundo subterráneo. Para cada texto incluiré una foto de mi archivo ó un dibujo del libro.

 Este album está dedicado a dos personas en especial: a mi hermana Pilar, poetisa y escritora, de fina sensibilidad, y a Iñaki Miró, montañero y escritor.


Estoy segura de que los disfrutareis tanto como yo lo he hecho.